domingo, 24 de enero de 2010

Todos Están Bien

Frank Goode organiza una barbacoa en su casa con la intención de reunir a sus cuatro hijos desperdigados por el país, ha perdido el contacto con ellos desde el fallecimiento de su esposa nexo común entre ellos; llegado el momento resulta que nadie puede acudir a la cita y entonces Frank pese a las recomendaciones de su médico, decide pasar a visitarlos por sorpresa uno a uno y así disfrutar de ellos y de sus exitosas vidas, pero el viaje hace que Frank descubra que sus hijos no son exactamente las personas felices que él había imaginado y que su esposa le contaba.

Drama familiar sin prisa pero sin pausa, una cinta sencilla pero llena de emociones, remake de Stanno Tutti Bene de Giuseppe Tornatore. Todos están bien se apoya en las cuatro columnas que son su elenco principal Robert de Niro, Sam Rockwell, Kate Beckinsale y Drew Barrymore con una más que notable interpretación todos ellos nos explican una historia de ilusiones y decepciones, de apariencias y engaños, de dolor pero sobre todo de amor, el amor que impulsa a Frank a viajar, pese a su estado, para reunir a su familia, el amor de sus hijos para con su padre que hace que enmascaren su vida para que no se sienta decepcionado.

En resumen, Kirk Jones nos presenta un drama sosegado y sin complicaciones con sus dosis justas de emoción y como no provocando alguna que otra lagrimilla en la audiencia; lo justo y necesario para un film de esas características.



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